Es un procedimiento seguro y mínimamente invasivo que se realiza para retirar líquidos acumulados anormalmente en el cuerpo, como abscesos, infecciones, hematomas o colecciones inflamatorias en articulaciones como rodilla y hombro. Se lleva a cabo guiado por ecografía, lo que permite al médico ubicar con precisión la zona y drenar el contenido de forma segura. Ayuda a aliviar el dolor, controlar la infección y favorecer una recuperación más rápida, evitando en muchos casos una cirugía.